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lapaginadepablo - La columna

Resumen del viaje

Para el que no le apetezca leerse todo el rollo que he escrito sobre cada día del viaje, un pequeño resumen: es todo precioso, pero hay más españoles que en España.
Bolonia, unos soportales preciosos.
Ferrara, la ciudad de la bici.
Florencia, una ciudad con mucho encanto.
Venecia, una ciudad única.
Milán, la ciudad de la moda. (Claro que no todos sus habitantes la siguen... Di no a la escayola y a las deportivas con el traje).

Eso sí, creo que todavía tienen que ir más españoles manguis para que cambien el sistema de los transportes urbanos. Y es que allí, como dice Pablo, son "semi-free".

Bus de Milán

Lo explico: resulta que los billetes (que los venden en los kioscos, así que como no lo sepas ya puedes insistir al autobusero/tranviero/el del metro que nanai, él no los vende) valen para 75 minutos desde la primera vez que los validas y puedes hacer todos los transbordos que quieras, por eso no hay que validarlo cada vez que subes. Hay algunos revisores, pero es muy improbable que te pillen. Así que muchas veces vas sin pagar (yo he ido alguna que otra... Oye, yo no tengo la culpa de que el transporte empiece a funcionar antes que los kioscos).

Tranvía de Milán

En el metro de Milán es aún mejor: hay un pasillo junto a la cabina del tío de la entrada que no tiene puertas ni nada, ¡y no te pide el billete ni te para ni nada! Un día que íbamos corriendo porque perdíamos el metro pasé por allí corriendo y ni me miró (llevaba billete, ¿o qué pensabas?). En fin... Al final, para evitarme rollos, me pillé un billete de guiri para dos días, que sirve para todos los transportes durante 48 horas; la odisea fue comprarlo a la tía del kiosco del metro con mi fantástico nivel de italiano, ¡pero lo conseguí!

Ah, casi se me olvida: hay más fotos del viaje (pero no todas, ¡que son muchas!) en mi web.

Viaje a Italia, días 10 y 11 de abril

Y el día 10, tras ir a lo de la tesis, tocaba volver a España. Jo, se acababan las vacaciones.

Toni me acompañó al aeropuerto, y cuando llegamos allí estaba diluviando. Tras esperar más de una hora (salimos con retraso, supongo que por el mal tiempo), por fin embarcamos. Pero este viaje no fue como el primero: aparte de dar mil vueltas por Milán y tardar mucho en subir, teníamos lluvia y turbulencias. Vamos, un poco de todo. Menos mal que en cuanto subió por encima de las nubes todo se tranquilizó, y pude contemplar los Alpes todos nevados, precioso.

Los Alpes
La foto no es mía, pero es lo más parecido que he encontrado por el Google

Y bueno, tras el aterrizaje (no tan bueno como a la ida, pero aceptable), me llamaron los madrileños, ¡que iban a buscarme al aeropuerto! ¡Qué majos! Así que me evité tener que hacer doscientos transbordos por el metro con el maletón, y además así los vi antes, que hacía mucho que no los veía y los echaba de menos. Tras una súper-cena, a dormir en casa de Luz.

Al día siguiente, Juanjo me hizo compañía toda la mañana, menos mal, porque mi bus no salía hasta por la tarde (a la hora a la que me levanté no pillaba uno por la mañana ni de coña), así que hicimos unos cuantos recados, comimos en el Chessca, estuve en su casa, conocí a su madre, di una vuelta en su nueva bici... Y por la tarde, regreso a Zamora. Se acabó el viaje.

Viaje a Italia, días 8, 9 y 10 de abril

Los últimos días de viaje los pasé en Milán, en casa de Pocholo.

El primer día hizo bueno, y los restantes llovió, aunque no exageradamente, así que no puedo quejarme mucho. Eso sí, no subimos al techo de la catedral el día que hizo bueno y luego ya no subimos porque no se veía nada. Una pena.

Milán (1)

Sobre los días allí, pues muy bien. Continuó el transporte semi-free, fui de tiendas, vi las tiendas pijas, hice turismo (lástima que la catedral todavía tenga el andamio puesto; por lo demás Milán me ha gustado) y conocí a muchos amigos de Pocho. No salí de fiesta porque no podía con la vida, pero por lo demás hice un montón de cosas.

Milán (2)

¿Detalles curiosos? ¡Muchos! El primer día, bajando al metro, Toni echó a correr gritando "¡ese es el nuestro!" y casi me deja allí; menos mal que tengo buenos reflejos. Y fuimos a una pizzería con sus amigos que se llamaba "La playa del mar", así, en castellano. Y fui a una lectura de tesis el último día (sí, yo tampoco me lo explico); ah, al muchacho le dieron sobre cum-laude (bueno, el equivalente allí). Y otro día fui a un "aperitivo", que consiste en que vas a un bareto, pagas 8 euros y te dan una bebida y todo lo que puedas comer (eso en España no podrían hacerlo, porque la gente reventaría antes de parar). Y otros muchos que ahora no recuerdo.

Viaje a Italia, día 7 de abril

Los días en casa de Pablo tocan a su fin, ya que en este día llegaban sus padres para otro tour aún más largo que el mío. Así que alquilamos un coche para ir a Milán a buscarlos, pero por el camino, en Maranello... Venga, aquí va una pista:

Ferrari (1)

¡¡¡La Galleria Ferrari!!! Vamos, que para cualquier friki de los coches como nosotros, es como ir al cielo. Aunque el museo es pequeño y te clavan a la entrada, pero merece la pena. Todo lleno de los Ferraris más míticos.

Ferrari (2)

Además, como al salir del museo íbamos a Módena a dejar a un amigo de Pablo y nos confundimos de camino (las señales allí son lo peor), pasamos junto a la fábrica Ferrari, y vimos las últimas pruebas por carretera de un modelo que está a punto de salir pero que aún no se vende. ¡Exclusiva!

Y bueno, al final llegamos (increíble) a Milán, algo tarde, pero llegamos. Quedamos con Pocho (más conocido por esos lares como Toni), y yo ya me quedé en su casa el resto del viaje.

Un último apunte: ¿por qué digo que es increíble que llegáramos a Milán? Por lo siguiente: allí las autopistas tienen 3 y 4 carriles, pero es que realmente hacen falta; van hasta arriba de tráfico, además los carriles son muy estrechos y entre ambas calzadas sólo hay un pequeño muro digno del peor tramo de la M-30. Y además hay dos inconvenientes: los italianos van a toda pastilla y no miran por los retrovisores. Vamos, ¡que conducen como el culo! ¡Ríete tú de los portugueses! Estuvimos a punto de darnos con uno que nos salió sin mirar cuando íbamos bastante rápido (Pablo dice que a 160, pero yo aseguro que íbamos más deprisa, porque fue cuando se dio cuenta de que llegábamos tarde al aeropuerto y se puso a acelerar); y en otro rato que íbamos semi-trankis, a 150 (veolcidad normal por allí), ¡¡¡nos adelantó un Twingo!!! Sobran las palabras.

Viaje a Italia, día 6 de abril

Tras el shock de los Happiness, sigo contando mi viaje por Italia.

Sí, ya sé que en estos días he recorrido más kilómetros que en todo el año junto. A lo que voy, que hoy toca viaje a Venecia. ¡Qué ciudad más maravillosa! Es que es diferente a todo lo que puedas haber visto hasta ahora. Esos canales, esas calles estrechas y retorcidas, más canales, las góndolas...

Venecia (1)

Lo malo: que llegamos y estaba diluviando. Casi literalmente. Total, que nuestra única solución fue comprarnos unos impermeables (como el 99% de los guiris que estábamos allí). ¡Qué malo hacía! Porque además de diluviar hacía un viento increíble, y un frío considerable. Vamos, que un día ideal para hacer turismo.

Venecia (2)

Pero bueno, sobrevivimos. Tras intentar ir semi-free* en el vaporetto, aunque no coló porque la tía que controlaba los billetes hablaba español, recorrimos el Gran Canal (qué vistas, y qué maravilla) y llegamos a la Plaza de San Marcos. Nos tocó hacer cola bajo el diluvio para poder entrar a la catedral, pero bueno. Tras la catedral, vimos el Palazzo Ducale, que es tan grande que tardamos más de dos horas en verlo, y cuando salimos... ¡había dejado de llover! ¡Menos mal! Aunque seguía haciendo frío, por lo menos no llovía. Así que al fin pudimos hacer turismo decentemente, los vendedores pudieron poner sus puestos en la calle y las palomas volvieron a la plaza. Porque esa plaza es suya; de hecho Pablo asegura que, si el sueño de tu vida es dar una patada a una paloma, estás en el lugar indicado.

Y bueno, como los otros días me he enrollado mucho, ahora seré más breve. Sólo recalcar que esa ciudad es única. Aunque está que se cae (literalmente, ya que se está hundiendo), supongo que por la corrosión, hay que verla. Cada esquina es un lugar para hacer una foto, entre canales, calles, edificios...

Venecia (3)

Para terminar, lo que más me ha llamado la atención: en casi todas las esquinas de las calles hay carteles para indicar por dónde se va a los sitios principales (la estación, la plaza, el puente de Rialto (ese blanco tan conocido) y alguno más). ¿El motivo? Muy fácil, si no los hubiera aún estaría allí intentando salir. Es una ciudad tan laberíntica, con unas calles tan iguales, y es tan difícil orientarte, que no saldrías de allí nunca; algo parecido al libro "La vuelta a la Galia" de Astérix, cuando los romanos se pierden en un pueblo laberíntico. Pero lo mejor es que en algunas esquinas te manda al mismo sitio en sentidos opuestos; entonces ¿cuál eliges? Pito, pito, colorito...

Venecia (4)

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* Esto del semi-free ya lo explicaré en el resumen.

Amo a Laura

No, no me estoy declarando. Hablo de la canción que actualmente tararea todo el mundo, ésa de la campaña que se han inventado los de la MTV para hacerse anti-publicidad. ¿Cómo? ¿Que no sabes de qué va todo esto? ¿Pero en qué mundo vives? Vale, quizá vivas en el mío, porque yo hasta ayer por la tarde no sabía nada de todo esto, pero la Chef Geller me hizo ver la luz. Fuimos a un ciber, y vimos el vídeo de la dichosa canción (puedes verlo en su web, aquí). Pero lo mejor viene ahora: cuando estábamos pagando, le dijo la Chef a los del ciber que me había puesto ese vídeo porque no lo conocía... ¡y uno de ellos se puso a cantar la canción! Lo peor fue que nosotros también nos animamos y cantamos con él... ¡Y ahora se me ha pegado! (Amo a Laaaura, pero esperaré hasta el maaatrimonio...).

 Happiness
La cara del rubio en el vídeo no tiene precio

Nota: Otro día sigo con el viaje a Italia, pero es que creo que esto tenía que contarlo. 

Viaje a Italia, día 5 de abril

Hoy, viaje a una de las, según dicen, ciudades más bonitas del mundo: Florencia. Y pude comprobar que no se equivocan, ¡es preciosa!

Tras un pequeño incidente en el tren (nuestro billete no se correspondía, pero bueno, el revisor fue amable y no nos multó; menos mal, porque no lo hicimos adrede ESA VEZ*), llegamos a nuestro destino. ¡Y seguía haciendo bueno! Increíble.

Florencia (1)

Lo malo fue que mucha gente pensó lo mismo que nosotros, y estaba todo hasta arriba. Una kilométrica cola de más de dos horas nos impidió ver los Uffizi; no pasó así con el Palazzo Vecchio, que como también es algo del ayuntamiento, entramos por la puerta del ayuntamiento y nos ahorramos toda la cola (je je). Y tampoco tuvimos mucha cola para el David, menos mal. Eso sí, ahí no permiten hacer fotos; me enteré cuando intenté hacer una (hice una, pero salió mal y tuve que repetirla; ahí fue cuando me pillaron, pero Pablo fue más rápido y la sacó), y me dijeron que no se podía (de verdad que no lo sabía porque sólo lo dicen por megafonía una vez cada mil años, no hay carteles que lo pongan). Dije que vale, que guardaba la cámara, pero me dijeron que para evitar tentaciones... Pensé entonces que me la iban a requisar hasta que saliera del museo, pero nooooooooo, tienen un sistema de seguridad impresionante: te meten la cámara en una bolsa de plástico transparente ¡¡¡y le hacen un nudo!!! Y te la devuelven. ¿¿¿??? (Están locos esos florentinos).

Y bueno, paseamos por allí y vimos muchos sitios. Lo malo fue que a mitad del día se nubló y empezó a chispear; al rato se puso a chuzar, pero poco rato. En ese rato de chuzo fui a una heladería, y probé ¡el mejor helado que he comido en mi vida! De nata y mousse de chocolate... Mmm, si me concentro todavía puedo sentirlo en mi paladar...

Resumiendo, que es todo precioso y está muy bien conservado, da gusto estar allí. Eso sí, como ya he dicho, está de turistas hasta arriba; no me quiero ni imaginar cómo estará en verano.

Para terminar, dos detalles: el primero, que me he dado cuenta de que todos los artistas de esa época estaban salidos perdidos, porque no hay más que gente desnuda; y el segundo, que en toda la ciudad sólo oí hablar italiano al del restaurante y a la de la heladería. ¡Estaba plagado de españoles! Juro que en Salamanca se oye menos español que allí.

Florencia (2)

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* Más detalles otro día.

Mi viaje a Italia, día 4 de abril

Este día tocaba ir al pueblo de Pablo, para desde allí continuar las visitas. Pero como estaba yo un poco hecho polvo, llegué tarde al tren. Pero bueno, como allí hay un montón de trenes, pillé otro a la hora siguiente.

Me encontré con Pablo en Bolonia, y no podíamos desaprovechar la oportunidad de ver esta ciudad; mi primera visita turística. Y es preciosa, hay un montón de edificios chulos y está todo lleno de soportales (que me encantan).
La comida fue muy curiosa: allí hay un montón de sitios de comida rápida, pero es que es tan rápida que sólo la pides, y te la tienes que comer en la calle (o en un parque, o donde pilles).
Dimos por allí una vuelta y nos dimos cuenta de una cosa: como antes (hace siglos) no había coches, y no podías presumir con el vecino a ver quién tenía el más grande, pues los que tenían pasta se hacían su propia torre. ¡Está todo lleno! (y no sólo en Bolonia, es casi generalizado para todo el norte de Italia). Incluso hay una medio caída, que como iba a ser enorme y se empezó a inclinar, pues hicieron otra al lado (habrá 5 metros de separación), la más alta de Bolonia. Eso sí, la vista es impresionante.

Bolonia
Bolonia

Y después de dar una vuelta, pillamos el tren y fuimos a Ferrara, el "pueblo" de Pablo (entre comillas porque son 130.000 habitantes). Allí ocurre una cosa muy curiosa: todo el mundo va en bici, y cuando digo todo el mundo, es todo el mundo. ¡Hasta las abuelas de 90 años! Y hablan por el móvil a la vez, y cuando llueve también llevan el paraguas a la vez; todo un espectáculo. De verdad que no se puede explicar con palabras, eso hay que verlo.
Y nada, dimos una vuelta por allí con la bici (como no podía ser de otra manera), y vimos la ciudad (que también está chula). Lo mejor fue al salir de la catedral: había allí sentado un grupo de españoles (obviamente se veían desde lejos), con la bandera española con el toro, y gritando. Salimos de la catedral y nos gritan "¡eh, capisco!". Me acerco y les suelto "¡pero comportaos un poco, por favor!". Planchados se quedaron; no eran los únicos españoles del lugar.
Y a la hora de cenar, quedamos con sus amigos españoles, para celebrar una cena de despedida. Después fuimos un ratillo a un bar (de los 5 que hay, no es coña), que estaba bastante bien. Además, como en Italia está prohibido fumar en casi todas partes, no tienes que tirar la ropa a la basura cada vez que sales, una gozada. Pero nos quedamos poco rato, que al día siguiente tocaba viaje a Florencia y había que madrugar.

Ferrara
Ferrara

Viaje a Italia, día 3 de abril

Ya que insistís tanto en que os cuente el viaje a Italia, lo haré. Os lo iré contando por etapas.

En el primer día, claro está, tenemos el viaje. No tendría nada de especial si no fuera porque era mi primer viaje en avión. Tras llegar a Madrid y comer con Hyrule y la Chef Geller, la Chef me acompañó a Barajas (menos mal, porque imaginad una peli de Paco Martínez Soria en su primer viaje a Madrid: ése pensé que iba a ser yo en Barajas, aunque luego resulta que no es tan difícil). Y llegó el gran momento. Subo al avión, me siento, me pongo el cinturón, y la azafata empieza con su explicación. Pero en esto que va a explicar lo de la mascarilla... ¡y se la cargó! Menos mal que no tuvimos que usarla...

Easyjet

El vuelo muy bien. El despegue es increíble, nunca había estado en un bicho que tuviera tanta aceleración. Y como nos tocó un buen piloto, el aterrizaje fue impecable. Y además como hacía buen día, no tuvimos ni una turbulencia. Vamos, que un vuelo perfecto; menos mal.

Y tras dos horas y algo, llegué a Milán, donde me esperaba Pocho. Y a dormir, que al día siguiente tocaba viaje a casa de Pablo. 

TDT

TDT

Como somos muy modernos, en casa ya tenemos la TDT. Así que ya podemos ver "Médico de familia" tres veces al día... Claro que también hay otras cosas, como canales de música (menos mal), y... ¡la reposición de Felicity! Lo que pasa es que va ya muy avanzada, ¡y casi no me acuerdo!

El peor día del año

Ayer, día 15 de marzo, ha sido mi peor día del año. No porque sea esa fecha en concreto, sino porque ya ha llegado mi gran amiga anual: la alergia.

Alergia

Ya sé que aún no es primavera (bueno, en el Corte Inglés sí, pero eso no cuenta), pero ayer mi madre, mi hermana y yo ya hemos empezado con leves estornudos y picores de ojos. Y lo peor está aún por llegar...

Vuelta al "insti"

No es como cuando volví al cole en la academia (lo siento, pero este ordenador maligno no me deja poner enlaces); esta vez vuelvo al insti de verdad. Y es que estoy haciendo un curso sobre programaciones y unidades didácticas (del que hablaré otro día), y como en la sede del sindicato no tenían sitio, adivinad dónde son las clases: ¡Efectivamente! En el Claudio Moyano. Y además, en lo que era 4ºB, aula bien conocida por una de mis lectoras más fieles, ¿verdad?

I.E.S. Claudio Moyano
Ay, cuántos recuerdos...

Ya estoy matriculado

Lo hecho, hecho está. Ya estoy matriculado de las oposiciones. ¿Dónde? En Madrid.

Comunidad de Madrid

Venga, los madrileños dejad de dar botes de alegría (o de llorar por tenerme allí), que aún no sé si iré allí a hacer el examen. Me he matriculado porque ya ha salido la convocatoria, y si resulta que el examen no coincide con otros, pues para allá que iré. No es el sitio que más me llama, pero es mejor que nada, desde luego.

¿Tengo cara de tener pasta?

Y no lo pregunto por los innumerables pedigüeños que me acosan en Salamanca (y, ahora que recuerdo, no os conté el de la estación de autobuses). Resulta que me ha llegado el otro día una carta, si recuerdo bien de Aena, en la que me ofrecían hacerme ¡una Visa Platinum!

Visa Platinum

Vamos, hombre, si mi sueldo mensual no me permitiría ni llegar al mínimo de gasto, ¡ni siquiera gastándomelo íntegramente! Pero iba a molar mil ir al Día/Mercadona/etc y sacarle a la cajera esta tarjeta.

Y estos tíos no sé de dónde habrán deducido que tengo pasta. ¡Si he pagado el billete a Italia en una low-cost y con una Electrón, que no me cobran comisión! Sí, la vida del estudiante es muy dura (y muy canina).

Un casi-viejuno en la biblioteca

Me estoy dando cuenta de que mis encuentros con viejunos ocurren demasiado últimamente, ¡qué horror! Éste fue el último:

Estaba yo en la biblioteca, mirando los DVDs de Friends (cada semana me saco uno, para verlo en inglés y así intentar recordar algo y que mis neuronas trabajen), que están en un expositor de éstos que llegan hasta el suelo. En esto que estoy agachado mirando los de abajo del todo y noto a alguien que está detrás de mí. Como no estoy en una pose muy adecuada, cojo un DVD y me levanto mientras miro qué capítulos trae.

Friends (logo)

Entonces oigo a un casi-viejuno (tendría unos "sesentaytantos", pero estaba bastante estropeado el hombre), que seguro que venía de tomarse el chato de después de comer porque olía algo a alcohol, preguntarme de qué va el DVD (y nada de en voz baja, claro). Tras fliparlo un poco, le cuento que es de una serie de TV. Me pregunta de qué trata, y ahí sí que lo flipé, porque ¿quién no conoce Friends? ¡Aunque sólo sea por lo que han hablado de ella! Total, que le digo que va de un grupo de amigos, lo que les pasa, y tal; yo dando respuestas breves a ver si el hombre dejaba de acosarme. Entonces me dice: "Ah, es como un serial". ¿Un serial? ¿Cuántos años hace que no oís esa palabra? Vamos, que le digo que no, que es una comedia. Y al fin el hombre pareció quedar contento con la explicación, y se marchó, pero no se llevó ninguno, ¡ni siquiera los miró! ¿Entonces para qué tanta pregunta?

Friends (personajes)
Lo siento, chicos, pero sois los culpables de mi encuentro con este señor

¡Me voy a Italia!

Por fin. Sí, ya tengo billete, así que ahora no me puedo rajar. El día 3 de abril me voy para allá, y estaré una semanita. Lo que me da más "yuyu" es lo del avión, que no he ido nunca en avión. Pero bueno, ¡sobreviviré! Y aún falta mucho para el viaje...

Y será mi único viaje hasta el verano, ¡que no tengo tiempo para más! Eso sí, preparaos los demás a los que os debo visita, que en verano no os libraréis de mí. ¡Estáis avisados!

Italia
Italia, prepárate, que allá voy

El becario lector de blogs

Me parece a mí que los de Google tienen contratado a un becario para que se lea todos los sitios en los que tienen publicidad puesta. Porque si no es así, ¡no me lo explico! He contado ya que soy "belenita" y tengo un enlace a la página de la asociación ahí puesto, y claro, ahora me bombardean con publicidad de belenes. Aquí está la prueba:

Anuncio de belenes
Sigo tan artista del Paint como siempre

Pues, querido becario lector, ¡no me interesa! ¡Que soy belenista por accidente! Hago alguna cosilla en la asociación (pocas, la verdad), y he hecho de Seúr durante años, pero de ahí a gastarme un pastón en figuras... ¡De eso nada! Porque os sorprenderíais si supierais lo que cuestan las figuritas buenas.

A dónde iremos a parar

Normalmente escribo estas chorradas en un tonillo distendido, pero lo que acabo de ver en el telediario no es para bromas. Era un reportaje sobre la violencia en el aula; ya hay alumnos y profesores que se pegan. Pues bien, entrevistaban a un alumno que decía: "Los profesores se hacen las víctimas, que como si piden baja les pagan igual, pues se hacen las víctimas. Como si le das una patada en la espinilla a un profesor y dice que le has roto la pierna". Para flipar.

Chaval, que sepas que cuando tu padre está de baja en su trabajo, también le pagan. ¿Y por qué esa patada no te la das tú donde ya sabes? Huy, seguro que el profesor te hizo algo muy grave...

Así que, visto lo visto, creo que soy masoca, porque sigo estudiando las opos. Entonces, si consigo aprobar, me apuntaré al gimnasio y a clases de defensa personal, por si acaso.

Karate
Por lo visto, ahí estaré yo el año que viene

O qué

No sé si visteis el nuevo programa de Paula Vázquez. Se llamaba "¿Cantas o qué?", y consistía en que un grupo de famositos varios (algunos más famosos que otros) iba allí a interpretar una canción conocida, y luego un jurado en plan Eurovisión daba puntuaciones (entre ellos Daniel Andrea, ese fantástico cantante que nunca ha tenido éxito pero que se apunta a ser jurado de todos los concursos de música). Y el nombre le iba que ni pintado, porque cantar, lo que se dice cantar, no cantaban mucho, así que lo dejaremos en "o qué".

Logo del programa

Pero si os habéis dado cuenta, he escrito todo en pasado. ¿Por qué? Porque, tras dos programas, lo han quitado. Por qué será... (¡aunque sólo por ver a Paula Vázquez merecía la pena!).

Paula Vázquez
Lo siento de verdad, pero te has quedado sin programa

Mientras cuidaba el belén, pero otro día

Y, por si no habíamos tenido bastante con la viejuna cantarina, otro día en que estaba yo un rato solo de vigilante se me acerca, cómo no, una viejuna.

Me dice que qué bonito, que bla bla bla bla bla bla (tampoco les hacía mucho caso, porque llevaba un casco puesto, que aunque parecía el del walky que llevábamos en plan segurata, no, era un casco del walkman, ¡pero daba el pego perfectamente!). Y luego empezó la batería de preguntas: que cuándo se fundó la asociación, que por qué se llama así ("La Morana"), que a su abuela la llamaban "la morana", que si tendría algo que ver, que si hacía mucho que montábamos el belén así, que quién fundó la asociación, que los conocía, que son vecinos suyos, que otra vez que a su abuela la llamaban así, que por qué no editábamos un folleto con la historia de la asociación y la historia del nombre, que otra vez que a su abuela la llamaban "la morana"... ¡Una pesadilla!

Al final conseguí quitármela de en medio diciéndole que no tenía ni idea de nada, que sólo estaba de vigilante, pero que hablara con el presidente de la asociación.

¿Qué, yo también atraigo a las viejunas o no?

Otra viejuna
Según el Google, esto es una vieja