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lapaginadepablo - La columna

Viajes

La vida es limonada

Mis vacaciones de verano han estado genial, pero me he gastado una de pasta...

Viaje 1: A la Gran Bretaña
Estuve con mi padre en Exeter, Newquay y Londres (sí, Londres otra vez). El tiempo fue horroroso, y el viaje poco planificado para mi gusto, pero me compré un montón de cosas guays (la marca Primark es un gran descubrimiento), y volver a Londres siempre es un gustazo. A ver si para el verano que viene me busco un curso de inglés allí para aprender a hablar bien de una vez. Eso sí, me pensaré si vuelo otra vez con Easyjet, porque 6 horas de retraso me parece que ya está bien.

Kew Gardens
Foto totalmente gafapasta en los Kew Gardens

Viaje 2: A Horcajo De Santiago
Ahora estarás pensando: ¿qué se le ha perdido a este flipado en ese pueblo? La boda de Helio y Mari Carmen. Estuvo bien, y fue divertido que los de Mates nos juntásemos otra vez.

Boda de Helio y Mari Carmen

Viaje 3: A Alemania
Nuestro gran plan para el verano, y que salió genial (aunque antes de ir no dábamos un duro de que iba a ser así). Nos alquilamos un coche, que resultó ser un Laguna familiar, para recorrer la parte sur del país. Estuvimos en albergues chachis, en hoteles encantadores junto a ríos, en la casa de la abuela de Heidi, en dos balnearios espectaculares, en ciudades chulísimas, con gente encantadora... Ay, si fuésemos así los españolitos...

Heidelberg
Contemplando el castillo de Heidelberg

En resumen, que la vida es limonada (limo-limo-na-nadaaa).

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Retomando (final)

Capítulo 6: ¡a Londres, pequeño!
El día 10 por fin llegaba el gran viaje: la vuelta a Londres. Ya estuve en 1993, pero no es lo mismo ir con tus padres que con tus amigos, ni ir con 13 años o con 26. Además, quería que mi primer viaje auto-chojado al extranjero fuese el retorno a una ciudad que recordaba con mucho cariño y que me había encantado. Y ahora en una segunda exploración no me ha defraudado en absoluto. ¡Yo me quiero quedar allí!
Pasamos seis días estupendos, en los que nos hizo un tiempo buenísimo salvo un día. Y lo que hicimos muy bien fue madrugar mucho, porque así llegábamos a los sitios antes que el resto de turistas.
Vimos un montón de cosas, nos gastamos choja a montón, quedamos con MJ, vimos turistas españoles desagradables reconocibles desde lejos (¡nena, nena, down!), descubrimos que Susana se pone fina (jajaja)... Un viaje inolvidable. Tanto, que Susana y Luz casi vuelven allí nada más aterrizar de vuelta en Madrid (y hasta aquí puedo leer. De todas formas, decir que los carteles de la T4 a veces son confusos).

Londres (Lago de los cisnes)
Bailando "El lago de los cisnes" en el lago de los cisnes

Londres (mega-oso)
Con el "osito" de peluche de Harrods

Londres (¡diversión!)
Turistas españoles... ya se sabe

Londres (Camden Town)
A punto de gastarnos chojamil en Camden Town

Londres (polo de piña)
¿Habíais visto alguna vez un polo de piña?

Londres (Picadilly)
Picadilly por la noche (para que veais que no todas las fotos fueron frikis)

Londres (Sherlock y Watson)
Los nuevos Sherlock Holmes y Dr. Watson

Londres (Kriptonita)
La kriptonita afecta a Supergirl

Londres (Tower Bridge)
El Tower Bridge

Londres (beefeater)
"Si les ha gustado, me llamo Paul. Si no les gustó, me llamo Alan"

Londres (Big Ben)
El Big Ben y el parlamento desde el crucero por el Támesis

Capítulo 7: busando piso.
Salieron las listas, ¡y me quedo otro añito en el insti! ¡Yupi! Lo malo es que muchos de mis amigos se marchan a otros centros, y me da mucha pena. Menos mal que no se van todos.
Así que, como ya había decidido, me iba a marchar de Azuqueca y me iba a vivir a Guadalajara, porque salir a la puerta y que los niños no te griten no tiene precio. Así que me vine, y tuve suerte, porque en un par de días encontré una habitación en un piso fantástico (algo caro, pero no se puede tener todo. Además, prefiero gastarme algo más de choja y vivir en un piso mejor que vivir en un hospital robado por ahorrarme 20 lerus al mes). Por supuesto, cuando queráis podéis venir a visitarme.

Y hasta aquí mi verano. Como veis, movidito. Pero ya he vuelto a la dura realidad; menos mal que los niños no empezaron hasta el día 18.

Retomando

¡He vuelto! Y, aunque no lo parezca, los comentarios amenazantes no han tenido nada que ver.
Pensaréis: ¿qué habrá hecho este tío con sus dos meses de vacaciones? Pues muchas cosas.

Capítulo 1: la mudanza.
Situación: final de curso. Estrés a tope: exámenes corregidos para ayer, notas puestas, evaluaciones, reuniones, memorias... Y mis gañanes que me dicen que van a hacer cena con sus amiguitas otra vez. Así que ya me cabreo y le digo a Gañán1 que estoy harto de no poder dormir, que vaya cara y esas cosas, y lo dejé acojonado en un sillón sin saber qué decir (y la fiesta a las 0:15 había acabado sin que tuviese que salir de la habitación a quejarme. Lástima que no lo hice antes).
Estaba yo aún con mis cabreos cuando tuvimos reunión de departamento en la que elegimos los grupos para el próximo curso. Aunque mi querida jefa no contó conmigo porque me dijo que no sabía quién iba a estar ahí el año que viene (lo cual es verdad, pero era al 99% que nos quedábamos uno de los dos provisionales). Y entre eso, que ya venía cabreado de casa, y que mi jefa venía cabreada de otra reunión, tuvimos una bronca descomunal en la que ambos nos dijimos de todo; sobre todo yo le dije cuatro verdades que le fastidiaron mucho, pero es lo que tiene haber vivido muchos años con un jefe de departamento, que me sé sus funciones de memoria. Al volver en septiembre apenas nos hemos saludado, pero supongo que las aguas volverán a su cauce poco a poco.
Y, al fin, llegaron las vacaciones. Pero entonces me tocaba hacer dos cosas: irme otra vez a casa de mis padres (¡horror!), y dejar el piso de Azuqueca. Me costó dos días enteros y muchos viajes al coche, pero conseguí meterlo todo aunque llevaba el coche hasta arriba de una forma muy poco segura y que no me gustaba mucho, pero no había otra. Ay, qué pena me dio dejar mi primer piso a pesar de todo... (por cierto, los gañanes se habían marchado ya el día anterior y ni siquiera se despidieron de mí).

Capítulo 2: de vuelta en Zamora.
No sabía muy bien cómo enfocar el verano, porque después de haber vivido todo un año en total independencia, volver a casa de tus padres es un paso atrás. Además, teniendo en cuenta que me tiraba de los pelos en cuanto estaba allí más de una semana en vacaciones, me temía lo peor. Menos mal que me planifiqué genial las vacaciones: una semana en Za, una por ahí, una en Za, una por ahí y así sucesivamente. Así que he ido a muchos sitios y me he gastado una de choja... mejor ni pensarlo, porque bien gastada está.

Capítulo 3: en Galicia.
Aquí, nada interesante. Me fui por voluntad propia al pueblo, ya que sólo íbamos a estar una semana, y para ir poco tiempo realmente me gusta, porque la zona está genial, es muy tranquila y todo está verde. Además, así se puede ver a la familia que sólo ves de año en año.

Capítulo 4: en Albacete-Alicante-Granada.
Le había prometido a Lopa una visita en Granada y a Pablo otra en Albacete. Además, María nos convenció para ir un fin de semana a Alicante. Y como todos esos sitios me pillan un poco lejos, pues decidí hacer todo en el mismo viaje.
Albacete es una ciudad con mucha vida pero que realmente no tiene nada. Aún así, me trae buenos recuerdos porque, aparte de haber vivido allí un año y medio, fue donde aprobé las oposiciones. ¡Como para no tener buenos recuerdos de esta ciudad! Así que fui un jueves, vi a Pablo, salimos por la tarde y el viernes nos marchamos los dos para Alicante, donde habíamos quedado con María y Dani.
Alicante es un sitio estupendo para el verano, porque tiene playa y mucho ambiente. ¿Qué hicimos? Ir a la playa y salir. Además nos invitaron a paella en una terraza estupenda. Y no me quemé como la otra vez (fui más listo y, aparte de llevar una crema mejor, llevé también una sombrilla). Y el domingo, directo a Granada.
Granada es una ciudad muy bonita (aunque hay otras que me gustan más, pero es recomendable), pero que te da mucha sensación de inseguridad. De hecho, por ciertas zonas incluso los vecinos han puesto pancartas en los balcones alertando a los turistas del peligro. Yo no tuve problemas, y me lo pasé muy bien, sobre todo porque tenía muchas ganas de ver a Lopa, al que hacía ya casi un año que no veía (en Granada también había estado una vez de pequeño. De hecho, me estoy dando cuenta de que este verano no he ido a ningún sitio nuevo, ¡habrá que arreglarlo!). Fui a la Alhambra (obviamente. Además, para los matemáticos es un sitio especial por las teselaciones allí presentes), y el resto de días Lopa me llevó a sitios guays, con buenos miradores, buenas tapas... Lo malo: la caló. El día más fresco hizo ¡42 grados! No he bebido tanto líquido en mi vida.
Y otra cosa que hice en Granada: perseguir coches camuflados. Era algo que tenía muchas ganas de hacer, porque ya conocéis mi frikismo con los coches y nunca había visto un modelo camuflado (es un modelo que prueban por diferentes sitios antes de sacarlo a la venta, y para que no se sepa cómo es lo tapan parcialmente). Entre otros, vi los nuevos Jaguar XF y Porsche Panamera. Y conocí a un forero encantador que me llevó a unos sitios estupendos especialmente para "ir de caza". Gracias, Fiorano. (Las fotos las podéis ver en Cochespias).

La Alhambra (1) La Alhambra (2)
Un par de fotos de la Alhambra

Teselación en la Alhambra Teselación en la Alhambra (2)
Teselaciones en la Alhambra

El resto de las vacaciones os las cuento en la próxima entrega, que si no me queda esto un poco largo, porque todavía voy por el 2 de agosto.

La catedral de Justo

El sábado estuvimos LM y yo en Mejorada Del Campo (aunque en principio íbamos a Cuenca. Sí, ya sé lo que estáis pensando). Aunque está a 35 km de aquí, hicimos 170 km en total...

Mejorada Del Campo, Mejorada Del Campo... ¿Que de qué os suena ese pueblo? Ahí es donde está la catedral del anuncio de Aquarius.

Mejorada Del Campo

Ciertamente, el proyecto es un poco surrealista: el hombre no tiene formación ninguna, ni hay planos de ningún tipo (todo está en su cabeza, dice él), algunas paredes y algunos arcos dan miedo... Pero ole, ole y ole por el hombre este, que hacer todo eso él solito tiene mucho mérito. Sólo espero que viva muchos años para poder ver terminado su proyecto.

Una nueva flipada (y van...)

Un día tuve esta conversación con mi compañero Julio (Lopa 2, para que nos entendamos):
J: ¿Y tú qué haces por las tardes? ¿Te aburres?
P: Qué va, hago un montón de cosas. Aparte de lo del insti y de lo de casa, cojo el coche y me voy por ahí.
J: Podrías venir a verme a Soria.
P: ¿A que voy a Soria?
J: ¡Vente!
P: ¡A que voy!
J: ¡Vente!
P: Pues voy.

Y como la visita sólo podía ser en fin de semana o en lunes por la tarde (el resto de la semana está en Madrid para poder venir al insti)... Efectivamente, este lunes por la tarde estuve en Soria.

Soria

Es una ciudad bonita, aunque es muy pequeña. De hecho, para quedar con Julio, me dijo: "vivo en el centro, así que si das vueltas con el coche seguro que acabas en mi casa". Y no encontré su casa porque no sabía cuál era, pero encontré su coche (que estaba aparcado al lado). No nos dio tiempo a ver muchas cosas, sólo a dar un paseíllo, entrar en una iglesia y tomarnos algo, así que tendré que volver. Lo más fuerte: en la calle principal estaba tocando... ¡el que toca el acordeón en Zamora en la calle! Si ejque...

Además, me dijeron él y su mujer que a la vuelta tenía que parar en Medinaceli, que diese una vuelta aunque no me bajara del coche, y tenían razón. Tanto, que estoy planeando una excursión solamente a ese pueblo. Si no me da tiempo este año, iré el próximo, pero merece la pena.

Medinaceli Medinaceli

Así que una nueva flipada, y por doble motivo: viaje a Soria (se tarda 1 hora y 45 minutos más o menos en ir, y otro tanto en volver), y en lunes (salgo a las 14:30 de currar y el martes también curraba). Será difícil de superar, aunque no imposible. ¿Preparados para la próxima?

Viajero a tope

Desde la última vez que supisteis de mí (que ya ha llovido, incluso hoy ha granizado) he hecho un montón de viajes. Aquí os cuento:

El 28 teníamos la primera boda de un matemático (en este caso matemática): Mónica y Raúl decidían decirse el "sí". El día antes nos dieron una cena en su casa, que nos sirvió para ir viendo al resto de invitados y, sobre todo, para reencontrarnos; ¡que ya hace casi dos años desde que nos fuimos de Salamanca! Fue genial, lo pasamos muy bien y fue como si no nos hubiésemos separado. La boda muy bien, en un salón muy bonito del ayuntamiento (además, nos abrieron el balcón y pudimos ver la Plaza Mayor desde arriba), la comida muy bien, la fiesta también... A ver si nos juntamos más veces.

Cena pre-boda ¡Vivan los novios! Algunos asistentes

Y lo bueno de la boda es que era el fin de semana del puente de mayo, y así podíamos descansar de tanta fiesta. Pero en mi caso no fue así, ya que me tocó viajar a Galicia. ¿El motivo? Que mi abuela, después de llevar más de 10 años enferma, decidió que ya había luchado bastante.

El día 11, como LM se aburría en casa, decidimos quedar en un sitio "neutral" (vamos, a mitad de camino de cada uno). El sitio elegido: Ocaña. Pero como no era para tanto y lo vimos en una horilla más o menos, y ya que estábamos al lado, después nos fuimos a Aranjuez (más conocido por Aranhell). Ya había estado, pero aún así me gustó volver, ¡aunque mi alergia no opinó lo mismo!

Ocaña Aranjuez

Ese fin de semana... sí, Eurovisión. Y no podía faltar a la gran fiesta organizada por Luz. Decoramos la casa, hicimos un juego de beber (bebes si en las actuaciones hay pirotecnia, o sobreactúan, o se arrodillan...), y la anfitriona ganó la porravisión. Lo pasamos bien, a pesar de que nuestra favorita, la francesa. quedase aún peor que nosotros, ¡que ya es decir! No os perdáis el videoclip , que es para partirse; de hecho, ya estamos pensando hacer un remake en lugares emblemáticos madrileños... Estad atentos a la convocatoria.

Y ese martes día 15 fue San Isidro, fiestas en Madrid, en Azuqueca... y en Talavera. Así que unos cuantos (María, Luz, Álex, Susana, Lourdes e Iván) nos juntamos allí para ir a la feria. Estuvimos en el concierto de Fangoria, que estuvo genial (salvo que al principio Alaska dijo que estaba encantada de estar en la feria de Albacete; no sé cómo salió viva de allí. ¿Se habrán civilizado mis paisanos?), y luego de fiesta hasta las 7 de la mañana. Al día siguiente, barbacoa en la "parcela" de los padres de Iván, comiendo hasta reventar. Pocas horas de sueño y mucha fiesta, ¡como tiene que ser! Lo mejor fue el hostal en el que dormimos: resulta que no tenían sitio y nos iban a llevar a un apartamento. En esto que una rumana nos llevó a toda pastilla al apartamento que estaba "al lado" según ella (habría que redefinir ese concepto en Rumanía). Pero resulta que estaba sin limpiar, así que nos tocó volver al hostal, coger otra llave e ir a otro apartamento que estaba en otra dirección. Además de correr más todavía, la rumana nos hizo una visita turística por Talavera que aún no he entendido... Pero bueno, por 15€ cada uno tuvimos un piso para nosotros solos, con escaleras en el armario y un arco en el baño.

Y, por último, este pasado fin de semana fuimos a ver al jefe del servicio de aguas de Jaraiz De La Vera. Sí, al fin conseguimos ponernos de acuerdo María y yo y nos fuimos a ver a Fer (LM también se apuntó, pero como estaba cerca de allí no había problema). Le acompañamos a ver casas, vimos su oficina, sus instalaciones, hicimos un poco de turismo, salimos de fiesta... Estuvo bien. Eso sí, ¡¡¡qué calóooooooo!!!

Lago de Jaraiz Los viajeros Paisaje Todos al sol María posando Los Caños Vista nocturna de Jaraiz El jefe

El último viaje veraniego

Al fin he terminado todas las visitas pendientes. Tras ir unos días al pueblo como todos los años, fui a Oviedo a casa de Luismi.

Oviedo

No conocía la ciudad (porque un par de horas en el encuentro friki de 2002 no dieron para mucho), y me ha encantado. Está todo muy cuidado, todo el centro histórico peatonal, y es la ciudad de las fuentes y las estatuas (incluyendo una de un culo). ¿Qué más se puede pedir?

Oviedo (2)

Además es genial, porque junto a la ciudad tienes la montaña: el Naranco. Así que subimos y vimos esos edificios que son Patrimonio: San Miguel De Lillo y Santa María Del Naranco, que son bastante chulos. Lo más curioso: como allí no es que haga mucho sol, cuando lo hace la peña se va al monte y se tira al sol en la hierba o incluso dentro del coche (no les hice fotos por si me pegaban o algo, pero juro que es cierto).

Oviedo (Naranco)

Lo que pasa es Oviedo no es muy grande, y además yendo con LM sabes dónde empiezas pero no dónde acabas, así que no nos quedamos sólo ahí. En los dos días que estuve vimos algunos sitios más, por ejemplo Gijón:

Gijón

Además, al segundo intento conseguimos ir al Cabo Peñas (el domingo estaba petado y fue imposible):

Cabo Peñas

Y como parece que Asturias se nos quedaba pequeño (es coña, para la próxima vez nos quedan muchos sitios a los que ir), adivinad dónde acabamos. Una pista:

¡Bustamante!

¡¡¡San Vicente De La Barquera!!! No está mal, sobre todo si la marea está alta (o si no te pilla subiendo y te atrapa, ¿eh P?).

San Vicente De La Barquera

Y a la vuelta intentamos ir a Cangas De Onís, pero no conseguimos encontrar un sitio para aparcar en TODO el pueblo, así que otra vez será.

Resumiendo, que me lo he pasado muy bien, en este viaje y en los demás, pero ya se acabaron y he vuelto a la cruda realidad. El día 30 sabré mi destino, ya os contaré. Y a ver si termino de subir las fotos de una buena vez (estarán aquí, como siempre).

Viaje a Madrid

Con apenas unos días de descanso, de vuelta a la carretera: esta vez tocaba viajar a la capital del reino, a casa de Luz y María.

Sí, cogí el Auto-Res, y por una vez tuve suerte (hacia Valencia no: hasta Madrid, una cutre de unos estudiantes de una banda de tambores que se pasan toda la película haciendo un concurso de bandas: tamborrada al canto; y de Madrid a Valencia no nos pusieron peli ¡en un viaje de más de cuatro horas!). Me pusieron "Adivina Quién", que es la típica ñoñez de comedia romántica que tanto me gusta (a la vuelta no tuve tanta suerte y me pusieron "El Reino De Los Cielos", que en teoría es buena peli pero que realmente es un tostón).

Adivina Quién

Bueno, que me despisto: hice un montón de cosas en pocos días. Lo principal era ir a mirar coche, para comprobar si en el conce de aquí me estaban timando o no (y me vino bien visitar los madrileños, ya os contaré), así que unas veces Luz y otras María pacientemente me acompañaron a mirar un Astra de 5 puertas. Pero eso no fue lo único que hicimos: vi a todos los amigos a los que habitualmente no veo (Juanjo, ya he ido a Madrid, para que veas), conocí a Dani, a Patch, a Juan y a Óscar, celebramos mi cumple cenando (y yo empachándome, qué desastre), salimos el sábado hasta las mil, Charly montó una cena de pizza-Char en su casa (¡y está que te pasas!), hicimos un intento frustrado de ir a un spa, Luz hizo una competición con el chico del súper que te ayuda a meter la compra en las bolsas... y un montón de cosas más.

Pizza
Jooo, yo nunca seré una Pizza-Char

Así que lo he pasado bien, como siempre que voy a los madriles. De todas formas, no creo que tarde en volver, que han quedado unos asuntillos pendientes por ahí: el spa, quedar con mi amiga Irene (¡que hace un montón que no la veo!), ir a un bar chulo de fiestuqui...

Viaje a Valencia

Como en todo el año no hice ningún viaje (aparte del de Italia), ahora me toca ir a visitar a todos a los que ignoré durante el año. Y el primer viaje fue a Valencia, a casa de Fer.

Yo quería ver Valencia y la Ciudad de las Artes y las Ciencias (y visitar a Fer, ¡claro!), así que un miércoles me fui para allá para poder ver todo con calma. ¿Y qué? Que el Oceanográfico me ha encantado: nunca había visto delfines, y me gustaron tanto que los vi dos veces. Además está bien montado, y hay muchos animales diferentes, un túnel de cristal... Altamente recomendable; no así el resto: el Hemisférico es como el Imax, que si no lo has visto nunca pues bien, y si ya lo has visto pues puedes pasar, aunque no está mal; y el Museo de la Ciencia no vale los 7 leuros y pico que cuesta la entrada.

Valencia (1)

Y Valencia no está mal: tiene mar, mucha vida, algunos monumentos chulos y ese parque del Turia que es una pasada... Aunque los conductores estén todos locos y el metro pueda llegar a volverte loco por su mala distribución.

Valencia (2)

Resumiendo, que lo pasamos bien. Así que en este curso habrá que volver, sobre todo si acabo cerca en el pueblo en que me toque. Sí, Fer, me estoy auto-invitando.

El VII ENEM

Este año tocaba en Salamanca el famoso encuentro anual de estudiantes de Mates (más conocido por vosotros como el encuentro friki anual). Tras el desastre del año pasado en Cádiz, lo cierto es que lo teníamos fácil para superarlo.

Salamanca nocturna

Yo llegué tarde por culpa del examen (empezaba el miércoles y yo llegué el jueves a la cena), lo que originó que al principio nadie me identificase como organizador, pero bueno, todo salió bien. Al final nos han felicitado, nos han aplaudido... Es que, ciertamente, estaba bien montado: un alojamiento estaba céntrico y el otro no pero tenía baño en las habitaciones (¡y todas las ventanas tenían cristales!), no había muchas charlas, no había que madrugar mucho, el programa era relajado... y habíamos contratado un bar con ¡¡¡copas a 2 leuros!!!* (y no eran de peor garrafón del habitual, más bien al contrario).

No os voy a aburrir contándoos todo el programa, pero así en resumen: visita guiada por los principales monumentos de Salamanca (me la perdí por el examen), tres charlas, una reunión de la asociación, viaje a la Peña De Francia y La Alberca (y a pasar la tarde en la piscina del pueblo), y mucha fiesta** y muchas fotos (¡creo que se me ha desgastado la cara de ponerme en tantas!).

Peña De Francia La Alberca

La gente, encantadora, como siempre, sobre todo los de Alicante y algunos más de por ahí, que es con los que más trato tenemos; puedo decir que son ya amigos y no sólo conocidos.

Alicante
¡Los alicantinos me obligaron a hacerles unas 10 fotos con cámaras diferentes!

Así que lo hemos pasado muy bien, ¡aunque todavía no he recuperado todo el sueño perdido!

Y el año que viene, a Granada. No sé si podré ir, pero bueno, aún falta todo un año, así que ya veremos.

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* De hecho, hubo tres chicas que pidieron una cerveza. La que pagó pensó que le habían cobrado sólo una (pagó con 20 leuros y le devolvieron 17), y se quedó flipando al ver que estaban a 1 leuro. Pero es que cuando lo comentó con un amigo y le dijo que las copas estaban a 2 leuros, ¡dejó la cerveza entera y se puso una copa!

** Un amigo de Ambientales de Iván me comentó que se había sorprendido mucho de ver lo fiesteros que éramos los de Mates, que pensaba que éramos todos unos frikis calculadores con gafas de culo de vaso (no dijo eso exactamente, pero en esencia es lo mismo).

El estreno de la tarjeta

Como ya os dije, ahora mi cámara tiene más poder con la nueva tarjeta. ¿Y dónde la estrené? Aquí:

Salón de Madrid

Como cada dos años, toca Salón de Madrid. Poder ver, tocar y subirte en tantos coches es, para un friki de los coches como yo, como ir al Vaticano para un devoto. ¡Y este año no podía ser menos!

Salón (2)

He visto un montón de prototipos, me he subido en cantidad de modelos nuevos, he hecho un mini-cursillo de conducción para ver la eficacia del ABS... Y le he dado un buen estreno a la tarjeta: ¡250 fotos!

Salón (3)

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Resumen del viaje

Para el que no le apetezca leerse todo el rollo que he escrito sobre cada día del viaje, un pequeño resumen: es todo precioso, pero hay más españoles que en España.
Bolonia, unos soportales preciosos.
Ferrara, la ciudad de la bici.
Florencia, una ciudad con mucho encanto.
Venecia, una ciudad única.
Milán, la ciudad de la moda. (Claro que no todos sus habitantes la siguen... Di no a la escayola y a las deportivas con el traje).

Eso sí, creo que todavía tienen que ir más españoles manguis para que cambien el sistema de los transportes urbanos. Y es que allí, como dice Pablo, son "semi-free".

Bus de Milán

Lo explico: resulta que los billetes (que los venden en los kioscos, así que como no lo sepas ya puedes insistir al autobusero/tranviero/el del metro que nanai, él no los vende) valen para 75 minutos desde la primera vez que los validas y puedes hacer todos los transbordos que quieras, por eso no hay que validarlo cada vez que subes. Hay algunos revisores, pero es muy improbable que te pillen. Así que muchas veces vas sin pagar (yo he ido alguna que otra... Oye, yo no tengo la culpa de que el transporte empiece a funcionar antes que los kioscos).

Tranvía de Milán

En el metro de Milán es aún mejor: hay un pasillo junto a la cabina del tío de la entrada que no tiene puertas ni nada, ¡y no te pide el billete ni te para ni nada! Un día que íbamos corriendo porque perdíamos el metro pasé por allí corriendo y ni me miró (llevaba billete, ¿o qué pensabas?). En fin... Al final, para evitarme rollos, me pillé un billete de guiri para dos días, que sirve para todos los transportes durante 48 horas; la odisea fue comprarlo a la tía del kiosco del metro con mi fantástico nivel de italiano, ¡pero lo conseguí!

Ah, casi se me olvida: hay más fotos del viaje (pero no todas, ¡que son muchas!) en mi web.

Viaje a Italia, días 10 y 11 de abril

Y el día 10, tras ir a lo de la tesis, tocaba volver a España. Jo, se acababan las vacaciones.

Toni me acompañó al aeropuerto, y cuando llegamos allí estaba diluviando. Tras esperar más de una hora (salimos con retraso, supongo que por el mal tiempo), por fin embarcamos. Pero este viaje no fue como el primero: aparte de dar mil vueltas por Milán y tardar mucho en subir, teníamos lluvia y turbulencias. Vamos, un poco de todo. Menos mal que en cuanto subió por encima de las nubes todo se tranquilizó, y pude contemplar los Alpes todos nevados, precioso.

Los Alpes
La foto no es mía, pero es lo más parecido que he encontrado por el Google

Y bueno, tras el aterrizaje (no tan bueno como a la ida, pero aceptable), me llamaron los madrileños, ¡que iban a buscarme al aeropuerto! ¡Qué majos! Así que me evité tener que hacer doscientos transbordos por el metro con el maletón, y además así los vi antes, que hacía mucho que no los veía y los echaba de menos. Tras una súper-cena, a dormir en casa de Luz.

Al día siguiente, Juanjo me hizo compañía toda la mañana, menos mal, porque mi bus no salía hasta por la tarde (a la hora a la que me levanté no pillaba uno por la mañana ni de coña), así que hicimos unos cuantos recados, comimos en el Chessca, estuve en su casa, conocí a su madre, di una vuelta en su nueva bici... Y por la tarde, regreso a Zamora. Se acabó el viaje.

Viaje a Italia, días 8, 9 y 10 de abril

Los últimos días de viaje los pasé en Milán, en casa de Pocholo.

El primer día hizo bueno, y los restantes llovió, aunque no exageradamente, así que no puedo quejarme mucho. Eso sí, no subimos al techo de la catedral el día que hizo bueno y luego ya no subimos porque no se veía nada. Una pena.

Milán (1)

Sobre los días allí, pues muy bien. Continuó el transporte semi-free, fui de tiendas, vi las tiendas pijas, hice turismo (lástima que la catedral todavía tenga el andamio puesto; por lo demás Milán me ha gustado) y conocí a muchos amigos de Pocho. No salí de fiesta porque no podía con la vida, pero por lo demás hice un montón de cosas.

Milán (2)

¿Detalles curiosos? ¡Muchos! El primer día, bajando al metro, Toni echó a correr gritando "¡ese es el nuestro!" y casi me deja allí; menos mal que tengo buenos reflejos. Y fuimos a una pizzería con sus amigos que se llamaba "La playa del mar", así, en castellano. Y fui a una lectura de tesis el último día (sí, yo tampoco me lo explico); ah, al muchacho le dieron sobre cum-laude (bueno, el equivalente allí). Y otro día fui a un "aperitivo", que consiste en que vas a un bareto, pagas 8 euros y te dan una bebida y todo lo que puedas comer (eso en España no podrían hacerlo, porque la gente reventaría antes de parar). Y otros muchos que ahora no recuerdo.

Viaje a Italia, día 7 de abril

Los días en casa de Pablo tocan a su fin, ya que en este día llegaban sus padres para otro tour aún más largo que el mío. Así que alquilamos un coche para ir a Milán a buscarlos, pero por el camino, en Maranello... Venga, aquí va una pista:

Ferrari (1)

¡¡¡La Galleria Ferrari!!! Vamos, que para cualquier friki de los coches como nosotros, es como ir al cielo. Aunque el museo es pequeño y te clavan a la entrada, pero merece la pena. Todo lleno de los Ferraris más míticos.

Ferrari (2)

Además, como al salir del museo íbamos a Módena a dejar a un amigo de Pablo y nos confundimos de camino (las señales allí son lo peor), pasamos junto a la fábrica Ferrari, y vimos las últimas pruebas por carretera de un modelo que está a punto de salir pero que aún no se vende. ¡Exclusiva!

Y bueno, al final llegamos (increíble) a Milán, algo tarde, pero llegamos. Quedamos con Pocho (más conocido por esos lares como Toni), y yo ya me quedé en su casa el resto del viaje.

Un último apunte: ¿por qué digo que es increíble que llegáramos a Milán? Por lo siguiente: allí las autopistas tienen 3 y 4 carriles, pero es que realmente hacen falta; van hasta arriba de tráfico, además los carriles son muy estrechos y entre ambas calzadas sólo hay un pequeño muro digno del peor tramo de la M-30. Y además hay dos inconvenientes: los italianos van a toda pastilla y no miran por los retrovisores. Vamos, ¡que conducen como el culo! ¡Ríete tú de los portugueses! Estuvimos a punto de darnos con uno que nos salió sin mirar cuando íbamos bastante rápido (Pablo dice que a 160, pero yo aseguro que íbamos más deprisa, porque fue cuando se dio cuenta de que llegábamos tarde al aeropuerto y se puso a acelerar); y en otro rato que íbamos semi-trankis, a 150 (veolcidad normal por allí), ¡¡¡nos adelantó un Twingo!!! Sobran las palabras.

Viaje a Italia, día 6 de abril

Tras el shock de los Happiness, sigo contando mi viaje por Italia.

Sí, ya sé que en estos días he recorrido más kilómetros que en todo el año junto. A lo que voy, que hoy toca viaje a Venecia. ¡Qué ciudad más maravillosa! Es que es diferente a todo lo que puedas haber visto hasta ahora. Esos canales, esas calles estrechas y retorcidas, más canales, las góndolas...

Venecia (1)

Lo malo: que llegamos y estaba diluviando. Casi literalmente. Total, que nuestra única solución fue comprarnos unos impermeables (como el 99% de los guiris que estábamos allí). ¡Qué malo hacía! Porque además de diluviar hacía un viento increíble, y un frío considerable. Vamos, que un día ideal para hacer turismo.

Venecia (2)

Pero bueno, sobrevivimos. Tras intentar ir semi-free* en el vaporetto, aunque no coló porque la tía que controlaba los billetes hablaba español, recorrimos el Gran Canal (qué vistas, y qué maravilla) y llegamos a la Plaza de San Marcos. Nos tocó hacer cola bajo el diluvio para poder entrar a la catedral, pero bueno. Tras la catedral, vimos el Palazzo Ducale, que es tan grande que tardamos más de dos horas en verlo, y cuando salimos... ¡había dejado de llover! ¡Menos mal! Aunque seguía haciendo frío, por lo menos no llovía. Así que al fin pudimos hacer turismo decentemente, los vendedores pudieron poner sus puestos en la calle y las palomas volvieron a la plaza. Porque esa plaza es suya; de hecho Pablo asegura que, si el sueño de tu vida es dar una patada a una paloma, estás en el lugar indicado.

Y bueno, como los otros días me he enrollado mucho, ahora seré más breve. Sólo recalcar que esa ciudad es única. Aunque está que se cae (literalmente, ya que se está hundiendo), supongo que por la corrosión, hay que verla. Cada esquina es un lugar para hacer una foto, entre canales, calles, edificios...

Venecia (3)

Para terminar, lo que más me ha llamado la atención: en casi todas las esquinas de las calles hay carteles para indicar por dónde se va a los sitios principales (la estación, la plaza, el puente de Rialto (ese blanco tan conocido) y alguno más). ¿El motivo? Muy fácil, si no los hubiera aún estaría allí intentando salir. Es una ciudad tan laberíntica, con unas calles tan iguales, y es tan difícil orientarte, que no saldrías de allí nunca; algo parecido al libro "La vuelta a la Galia" de Astérix, cuando los romanos se pierden en un pueblo laberíntico. Pero lo mejor es que en algunas esquinas te manda al mismo sitio en sentidos opuestos; entonces ¿cuál eliges? Pito, pito, colorito...

Venecia (4)

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* Esto del semi-free ya lo explicaré en el resumen.

Viaje a Italia, día 5 de abril

Hoy, viaje a una de las, según dicen, ciudades más bonitas del mundo: Florencia. Y pude comprobar que no se equivocan, ¡es preciosa!

Tras un pequeño incidente en el tren (nuestro billete no se correspondía, pero bueno, el revisor fue amable y no nos multó; menos mal, porque no lo hicimos adrede ESA VEZ*), llegamos a nuestro destino. ¡Y seguía haciendo bueno! Increíble.

Florencia (1)

Lo malo fue que mucha gente pensó lo mismo que nosotros, y estaba todo hasta arriba. Una kilométrica cola de más de dos horas nos impidió ver los Uffizi; no pasó así con el Palazzo Vecchio, que como también es algo del ayuntamiento, entramos por la puerta del ayuntamiento y nos ahorramos toda la cola (je je). Y tampoco tuvimos mucha cola para el David, menos mal. Eso sí, ahí no permiten hacer fotos; me enteré cuando intenté hacer una (hice una, pero salió mal y tuve que repetirla; ahí fue cuando me pillaron, pero Pablo fue más rápido y la sacó), y me dijeron que no se podía (de verdad que no lo sabía porque sólo lo dicen por megafonía una vez cada mil años, no hay carteles que lo pongan). Dije que vale, que guardaba la cámara, pero me dijeron que para evitar tentaciones... Pensé entonces que me la iban a requisar hasta que saliera del museo, pero nooooooooo, tienen un sistema de seguridad impresionante: te meten la cámara en una bolsa de plástico transparente ¡¡¡y le hacen un nudo!!! Y te la devuelven. ¿¿¿??? (Están locos esos florentinos).

Y bueno, paseamos por allí y vimos muchos sitios. Lo malo fue que a mitad del día se nubló y empezó a chispear; al rato se puso a chuzar, pero poco rato. En ese rato de chuzo fui a una heladería, y probé ¡el mejor helado que he comido en mi vida! De nata y mousse de chocolate... Mmm, si me concentro todavía puedo sentirlo en mi paladar...

Resumiendo, que es todo precioso y está muy bien conservado, da gusto estar allí. Eso sí, como ya he dicho, está de turistas hasta arriba; no me quiero ni imaginar cómo estará en verano.

Para terminar, dos detalles: el primero, que me he dado cuenta de que todos los artistas de esa época estaban salidos perdidos, porque no hay más que gente desnuda; y el segundo, que en toda la ciudad sólo oí hablar italiano al del restaurante y a la de la heladería. ¡Estaba plagado de españoles! Juro que en Salamanca se oye menos español que allí.

Florencia (2)

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* Más detalles otro día.

Mi viaje a Italia, día 4 de abril

Este día tocaba ir al pueblo de Pablo, para desde allí continuar las visitas. Pero como estaba yo un poco hecho polvo, llegué tarde al tren. Pero bueno, como allí hay un montón de trenes, pillé otro a la hora siguiente.

Me encontré con Pablo en Bolonia, y no podíamos desaprovechar la oportunidad de ver esta ciudad; mi primera visita turística. Y es preciosa, hay un montón de edificios chulos y está todo lleno de soportales (que me encantan).
La comida fue muy curiosa: allí hay un montón de sitios de comida rápida, pero es que es tan rápida que sólo la pides, y te la tienes que comer en la calle (o en un parque, o donde pilles).
Dimos por allí una vuelta y nos dimos cuenta de una cosa: como antes (hace siglos) no había coches, y no podías presumir con el vecino a ver quién tenía el más grande, pues los que tenían pasta se hacían su propia torre. ¡Está todo lleno! (y no sólo en Bolonia, es casi generalizado para todo el norte de Italia). Incluso hay una medio caída, que como iba a ser enorme y se empezó a inclinar, pues hicieron otra al lado (habrá 5 metros de separación), la más alta de Bolonia. Eso sí, la vista es impresionante.

Bolonia
Bolonia

Y después de dar una vuelta, pillamos el tren y fuimos a Ferrara, el "pueblo" de Pablo (entre comillas porque son 130.000 habitantes). Allí ocurre una cosa muy curiosa: todo el mundo va en bici, y cuando digo todo el mundo, es todo el mundo. ¡Hasta las abuelas de 90 años! Y hablan por el móvil a la vez, y cuando llueve también llevan el paraguas a la vez; todo un espectáculo. De verdad que no se puede explicar con palabras, eso hay que verlo.
Y nada, dimos una vuelta por allí con la bici (como no podía ser de otra manera), y vimos la ciudad (que también está chula). Lo mejor fue al salir de la catedral: había allí sentado un grupo de españoles (obviamente se veían desde lejos), con la bandera española con el toro, y gritando. Salimos de la catedral y nos gritan "¡eh, capisco!". Me acerco y les suelto "¡pero comportaos un poco, por favor!". Planchados se quedaron; no eran los únicos españoles del lugar.
Y a la hora de cenar, quedamos con sus amigos españoles, para celebrar una cena de despedida. Después fuimos un ratillo a un bar (de los 5 que hay, no es coña), que estaba bastante bien. Además, como en Italia está prohibido fumar en casi todas partes, no tienes que tirar la ropa a la basura cada vez que sales, una gozada. Pero nos quedamos poco rato, que al día siguiente tocaba viaje a Florencia y había que madrugar.

Ferrara
Ferrara
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Viaje a Italia, día 3 de abril

Ya que insistís tanto en que os cuente el viaje a Italia, lo haré. Os lo iré contando por etapas.

En el primer día, claro está, tenemos el viaje. No tendría nada de especial si no fuera porque era mi primer viaje en avión. Tras llegar a Madrid y comer con Hyrule y la Chef Geller, la Chef me acompañó a Barajas (menos mal, porque imaginad una peli de Paco Martínez Soria en su primer viaje a Madrid: ése pensé que iba a ser yo en Barajas, aunque luego resulta que no es tan difícil). Y llegó el gran momento. Subo al avión, me siento, me pongo el cinturón, y la azafata empieza con su explicación. Pero en esto que va a explicar lo de la mascarilla... ¡y se la cargó! Menos mal que no tuvimos que usarla...

Easyjet

El vuelo muy bien. El despegue es increíble, nunca había estado en un bicho que tuviera tanta aceleración. Y como nos tocó un buen piloto, el aterrizaje fue impecable. Y además como hacía buen día, no tuvimos ni una turbulencia. Vamos, que un vuelo perfecto; menos mal.

Y tras dos horas y algo, llegué a Milán, donde me esperaba Pocho. Y a dormir, que al día siguiente tocaba viaje a casa de Pablo. 

El encuentro anual de matemáticos

Ya he puesto algunas fotos en la web (no todas porque el espacio web no da para mucho). Los comentarios, pues que a ver si el año que viene nos sale mejor. ¿Difícil?

Sin cristal
Por si alguien no se ha dado cuenta, no tengo cristal en la ventana;
pero al menos tengo ventana (no todos pueden decir lo mismo)

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