
Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2008.
Vuelta a la rutina, y vuelta al blog. Esta vez sí. He decidido dejar de perrear, hacer todas las llamadas telefónicas pendientes, quedar con todos con los que quedaría "algún día de estos"... Y es que me he dado cuenta de que me estoy haciendo mayor, que la vida se pasa, y que no quiero dejar nada sin hacer.
Así que aquí os va un resumen de mi vida durante el curso pasado, ya que pretendo empezar a actualizar cuanto antes:
En el insti: Me dieron una tutoría de 3º, que me absorbía todo el tiempo del mundo y un poco más. Y aunque al principio del curso quería estrangularlos, al final me los llevaría a mi casa (a casi todos). Cuatro sacaron un 10, y otros tres sacaron un 9. ¡Más majos! Y en el grupo de 4º, aprobaron 21 de 23, ¡no está mal! Por lo menos tengo la satisfacción de ver que mi trabajo sirve para algo.
En la EOI: Sí, me apunté a inglés. Pero como soy un cagao, no me presenté al examen de nivel, y como ya soy de LOGSE, entré directamente en 3º. Sin hacer nada en todo el año (haciendo los deberes 10 minutos antes de clase y esas cosas... anda que si me viesen los alumnos), aprobé con la gorra. Y con nota. Aunque aún dudo si la profesora se leyó mi redacción...
En el piso: Para compensar a mis gañanes, este año ha sido genial. ¡Ni un segundo de aburrimiento! Partidas de cartas, visitas turísticas, viajes a los centros comerciales, cenas, risas... ¡Ay, lo que les echo de menos! Y es que seguro que este año no será igual.
Y en el próximo os cuento las vacaciones, que tampoco han estado nada mal.
Mis vacaciones de verano han estado genial, pero me he gastado una de pasta...
Viaje 1: A la Gran Bretaña
Estuve con mi padre en Exeter, Newquay y Londres (sí, Londres otra vez). El tiempo fue horroroso, y el viaje poco planificado para mi gusto, pero me compré un montón de cosas guays (la marca Primark es un gran descubrimiento), y volver a Londres siempre es un gustazo. A ver si para el verano que viene me busco un curso de inglés allí para aprender a hablar bien de una vez. Eso sí, me pensaré si vuelo otra vez con Easyjet, porque 6 horas de retraso me parece que ya está bien.

Foto totalmente gafapasta en los Kew Gardens
Viaje 2: A Horcajo De Santiago
Ahora estarás pensando: ¿qué se le ha perdido a este flipado en ese pueblo? La boda de Helio y Mari Carmen. Estuvo bien, y fue divertido que los de Mates nos juntásemos otra vez.
Viaje 3: A Alemania
Nuestro gran plan para el verano, y que salió genial (aunque antes de ir no dábamos un duro de que iba a ser así). Nos alquilamos un coche, que resultó ser un Laguna familiar, para recorrer la parte sur del país. Estuvimos en albergues chachis, en hoteles encantadores junto a ríos, en la casa de la abuela de Heidi, en dos balnearios espectaculares, en ciudades chulísimas, con gente encantadora... Ay, si fuésemos así los españolitos...

Contemplando el castillo de Heidelberg
En resumen, que la vida es limonada (limo-limo-na-nadaaa).
Tenía yo un alumno de 4º con sus deberes de inglés encima de la mesa, a medio hacer. Como idea tiene más bien poca, me pregunta: ¿Qué significa "wealthy"? Y yo todo convencido respondo automáticamente: Chojoso.
Grrr... Maldito vocabulario patchidiano...

Resulta que la revista Autofácil organizó un concurso, ¡y he ganado yo! ¿El premio? Disfrutar durante una semana de un Toyota Prius (sí, el híbrido).

¡Anda! ¡Si no son todos de color plata!
Ya lo comentaré con detalle. De momento llevo un día con él, y por ciudad es una delicia. Ay, si no fuese tan grande... Por cierto, el aparcamiento automático da miedo.
Este año decidí que cambiaba mi Ariel de toda la vida por el nuevo Ariel básico (el del anuncio, el del paquete rojo).
Todo genial, lo compro, me ahorro unos lerus... Y cuando toca poner la lavadora compruebo que ¡no lleva el vasito medidor! Meto el brazo hasta el codo en el paquete para ver si es que se había colado o algo, pero nada. Maldigo. Miro el paquete. Maldigo otra vez. Al fin encuentro un pequeño recuadro que dice "si necesita el vaso medidor o la arielita llame al 900xxxxxx". Así que me tocó llamar, y poner la lavadora a ojo volcando el paquete sobre la lavadora.
Y pasaron los días, y pasaron más, y pasaron muchos más... Y maldigo otra vez, porque el dichoso vasito ha tardado ¡un mes y medio! en llegar. Así que he puesto cinco lavadoras a ojo. Menos mal que no se me ha estropeado la ropa. Por tanto, si lo compráis, nota mental: guardad el vasito del paquete anterior.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/